José de San Martín

"Padre de la Patria"

"Caudillo de la independencia latinoamericana"

 
Primeros Años Liberación Americana El exilio Sus últimos días Su Legado
 


"Si hay victoria en vencer al enemigo, la hay mayor cuando el hombre se vence a sí mismo."
José de San Martín

Prócer máximo Argentino y libertador de la Argentina, Chile y Perú. Nació el 25 de febrero de 1778 en el pueblo de Yapeyú, situado a orillas del caudaloso río Uruguay, que dependía del Virreinato del Río de la Plata. Su padre, don Juan de San Marín, había nacido en España y se desempeñaba como teniente gobernador del departamento. Su madre, doña Gregoria Matorras, era sobrina de un conquistador del Chaco. Cuando contaba 16 años viaja a España debido a que su padre fue destinado allí. ingresó al Seminario de Nobles de Madrid. En 1789 comienza su carrera militar en el regimiento de Murcia. Luchó en la campaña de África combatiendo en Melilla y Orán. En 1797 es ascendido a subteniente por sus acciones frente a los franceses en los Pirineos. En Cádiz se vinculó con el grupo de americanos que conspiraba en favor de la independencia de Hispanoamérica. Al regreso a su país a los treinta y tres años de edad, le fue reconocido el grado de teniente coronel y el Triunvirato le encomendó la creación de un escuadrón, que luego fue el célebre regimiento de Granaderos a Caballo. Crea una sociedad secreta que se denominó la Logia de Lautaro para: "trabajar con sistema y plan en la independencia de la América y su felicidad". Sus miembros principales, además de San Martín eran: Alvear, Zapiola, Bernardo Monteagudo, Juan Martín de Pueyrredón. El 12 de septiembre de 1812 contrae matrimonio con María de los Remedios de Escalada, que pertenecía a una familia distinguida. En octubre de ese mismo año, llega la noticia de la victoria del ejército de Belgrano en Tucumán, y se produce en Buenos Aires un movimiento preparado por la Logia con el objeto de imponer a sus candidatos en el Triunvirato. Se nombra el Segundo Triunvirato constituido por: Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. Las primeras decisiones del Triunvirato son las de reforzar el ejército y mandar una expedición para que ponga sitio a Montevideo, ocupada por los realistas. En enero de 1813 José Rondeau estrecha el sitio de Montevideo mientras en Buenos Aires, el domingo 31 de enero se reúne la Asamblea General Constituyente, conocida en la historia con el nombre de Asamblea del año 13. Se deciden reformas como: El nombre del rey de España desaparece de los documentos públicos; la Asamblea se declara soberana; se eliminan los escudos de armas y los títulos de nobleza; Se aprueban los colores de la bandera de Belgrano, el escudo nacional, el himno; se elimina la Inquisición. El Triunvirato ordena a San Martín la protección de las costas del Paraná ante el desembarco de los realistas. En la primera carga, el caballo de San Martín fue derribado trabando una pierna del Coronel. El granadero Baigorria traspasa con una lanza a un soldado español que intentaba herir a San Martín. El soldado Juan Bautista Cabral echó pie a tierra y levantó el caballo permitiendo a su jefe incorporarse, entonces fue herido de muerte. A las pocas horas del combate, ya conociendo el resultado, pronunció las famosas palabras: "¡Muero contento! ¡Hemos batido al enemigo!" La victoria había sido obtenida en pocos minutos. Los realistas escaparon por la barranca abandonando sus armas, cañones y estandartes. Poco tiempo después se sabía del triunfo del General Belgrano frente a los realistas en la batalla de Salta. Nombrado jefe del Ejército del Norte, propugnó su plan de libertar a Chile y utilizar la vía del Pacífico para llegar al Perú, base del poder realista. Fue gobernador de Cuyo y organizó el Ejército de los Andes, con el que cruzó la cordillera en una operación que le permitió dar una victoriosa batalla en la cuesta de Chacabuco (1817). Ocupó seguidamente la capital, donde rechazó el cargo de director supremo de Chile. En 1818 venció a los realistas en Maipú, consolidando la libertad de Chile. El gobierno de Buenos Aires lo llamó para que participara con su ejército en la guerra civil que se había encendido en el litoral argentino, pero prefirió desobedecer esta orden y en 1820 desembarcó con una expedición en la costa del Perú. Después de casi un año de movimientos tácticos ocupó Lima y el 28 de julio de 1821 proclamó la independencia del Perú, cuyo gobierno ocupó con el cargo de Protector. En julio de 1822 celebró en Guayaquil su entrevista con Bolívar, en la cual se trató la situación de América. Después regresó a Lima, donde declinó el mando. Retirado a la vida privada, regresó a Buenos Aires y en 1824 se embarcó para Europa. Regresó en el año 1829, pero no quiso desembarcar por no tomar parte en las luchas civiles que desgarraban a su país. De vuelta en Europa se estableció definitivamente en la ciudad puerto francesa de Boulogne-sur-Mer. Falleció el 17 de agosto de 1850.

Primeros Años
José F. de San Martín nació en Yapeyú el 25 de febrero de 1778. En 1781 su familia se trasladó a Buenos Aires. Vivieron en una casa en la calle Piedras, entre Moreno y Belgrano.

Madre
Gregoria Matorras nació en la España de Castilla la Vieja.

Padre
Juan de San Martín nació en la España de Castilla la Vieja. Fue coronel y, en 1774, teniente gobernador de Yapeyú.

Hermanos
San Martín tuvo cuatro hermanos mayores: María Elena, Manuel Tadeo, Juan Fermín Rafael y Justo Rufino.

Esposa
María de los Remedios de Escalada nació en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1797. Contrajo matrimonio con San Martín el 12 de noviembre de 1812, cuando ella tenía 15 años y él, 34. Lo ayudó en la formación del Ejército de los Andes al fundar la Liga Patriótica de Mujeres, para donde donó todas sus joyas. Falleció el 3 de noviembre de 1823. Antes de embarcarse a Europa en 1824, su esposo le hizo construir un sepulcro en el Cementerio de la Recoleta, cuyo epitafio reza: "Aquí yace Remedios de Escalada, esposa y amiga del General San Martín".

Hija
Mercedes San Martín nació en Mendoza el 23 de agosto de 1816. Se embarcó con su padre hacia Europa el 10 de febrero de 1824. El 13 de diciembre de 1832 se casó en París con Mariano Balcarce. Falleció en esa misma ciudad el 28 de febrero de 1875.

En 1784 llegó con su familia a España. Entre 1789 y 1811 dio sus primeros pasos como militar: ingresó al Regimiento de Murcia como cadete, luego elevó su rango y participó en las Campañas en África y de Europa.

El 9 de marzo de 1812 llegó a Buenos Aires para ponerse a las órdenes del gobierno patriota y al servicio de la emancipación en América. Creó el Regimiento de Granaderos y se convirtió en coronel el 7 de diciembre de 1812.

Combate de San Lorenzo
El 3 de febrero de 1813 logró su primera intervención en territorio americano, en San Lorenzo, que fue también su primer triunfo en estas tierras.

 
Liberación Americana
 
El camino hacia la liberación
El 29 de enero de 1814 San Martín asumió el mando del Ejército del Norte (que dirigía Manuel Belgrano). El 10 de agosto de ese año se convirtió en Gobernador intendente de Cuyo.

La gobernación de Cuyo no era un cargo político codiciado, pero lo colocó en el lugar indicado para desarrollar su plan de liberación: cruzar la Cordillera, expulsar a los españoles de Chile y, luego, avanzar al Perú, bastión realista de América del Sur. Cuando asumió el cargo, el Cabildo mendocino le ofreció una casa que el Libertador no aceptó, pero además, decidió cobrar sólo la mitad del sueldo asignado.

En 1816 se aprobó su plan para liberar Chile y Perú.

Cruce de los Andes
El 19 de enero de 1817 se inició el cruce de la Cordillera de los Andes.
El Ejército de los Andes, formado en El Plumerillo (a 7 kilómetros de Mendoza -por la ruta provincial 40 hacia el norte-), abandonó el campamento e inició el cruce de los Andes por los pasos de Los Patos y Uspallata. Estas vías abruptas aseguraban el factor sorpresa. El cruce duró 21 días. 5400 hombres guiados por baquianos atravesaron alturas superiores a los 4000 metros, llevando caballos y mulas. San Martín organizó una activa red de espionaje con la difusión de noticias falsas para confundir a los realistas y obtener datos sobre el enemigo.

Batalla de Chacabuco
Las tropas realistas al mando del general Rafael Maroto, paradas junto al cerro de Chacabuco, impedían el paso del Ejército de los Andes hacia Chile. Pero el 12 de febrero de 1817 los patriotas dirigidos por San Martín arrollaron a los realistas, que tuvieron más de 500 muertos. Dos días después, las tropas del Libertador entraron en Santiago. Un Cabildo Abierto le ofreció el gobierno pero él no lo aceptó. Después del triunfo, el 11 de marzo viajó a Buenos Aires, donde fue recibido con honores.

Batalla de Chacabuco
Batalla de Chacabuco
 

Batalla de Cancha Rayada
Los realistas pudieron evacuar sus fuerzas hacia el sur de Chile. Allí recibieron refuerzos del Perú y se ganaron el apoyo de los indios araucanos. La noche del 19 de marzo de 1817 sorprendieron al Ejército de los Andes y destruyeron gran parte de la organización militar patriota. San Martín fue derrotado.

Batalla de Maipú
Las fuerzas patriotas, una vez reorganizadas, derrotaron de manera rotunda al ejército realista cerca del río Maipú el 5 de abril de 1818. En ese momento, se aseguró la libertad chilena.

Batalla de Maipú
Batalla de Maipú

El 12 de febrero de 1818, luego de una consulta popular, fue declarada la Independencia de Chile.

Liberación del Perú
El 20 de agosto de 1820 San Martín partió de Valparaíso el Ejército Libertador del Perú con 4000 hombres. En septiembre desembarcó en Pisco. Como las tropas no eran suficientes, evitó el choque directo con los realistas, cortó las líneas de comunicación y de abastecimiento y consiguió el apoyo de la población local. Enfrentado a 20.000 efectivos, desplegó una guerra de desgaste y fomentó la rebelión en las filas enemigas.

El 10 de julio de 1821, tras varios combates, entró en Lima y ocupó la ciudad. Sin embargo, no se aseguraba aún la victoria final ya que existía indefinición a nivel militar. Decidió entonces dar un paso trascendente en el terreno político: después de confirmar que la población estaba de acuerdo, el 28 de julio proclamó la Independencia del Perú. El 3 de agosto asumió la jefatura del Estado como "Protector de la Libertad del Perú". En el cargo, abolió la esclavitud, estableció la libertad de imprenta e impulsó la instrucción cívica.

Encuentro de Guayaquil
Sin recursos suficientes para revertir la situación militar del Perú, San Martín vio cómo se debilitaba su posición política en Lima. Por eso recurrió a Bolívar, presidente de Colombia, que tenía un fuerte respaldo político y militar. Se entrevistaron el 26 de julio de 1822. No se conoce lo que se dijo en esta charla pero sí los resultados: Bolívar aseguró su ayuda al Perú y San Martín renunció a todos sus cargos.

 
El Exilio
 
El exilio en Europa
El 11 de febrero de 1824 el Libertador se embarcó a Europa para asegurarle una buena educación a su hija. Allí siguió trabajando para asegurar la independencia. El 23 de abril llegó al puerto francés de El Havre. Su presencia despertó sospechas: sus papeles fueron incautados y revisados por sus antecedentes revolucionarios. Pero sus documentos le fueron devueltos. El 4 de mayo se embarcó con su hija a Inglaterra. Poco después se radicó en Bruselas.

En 1825 escribió las famosas Máximas para su hija.

Máximas redactadas por el General San Martín
para su hija Mercedes Tomasa
  • Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que no perjudican. Stern ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos.
  • Inspirarla amor a la verdad y odio a la mentira.
    Inspirarla a una gran Confianza y Amistad pero uniendo el respeto.
  • Estimular en Mercedes la Caridad con los Pobres.
  • Respeto sobre la propiedad ajena.
  • Acostumbrarla a guardar un Secreto.
  • Inspirarla sentimientos de Indulgencia hacia todas las Religiones.
  • Dulzura con los Criados, Pobres y Viejos.
  • Que hable poco y lo preciso.
  • Acostumbrarla a estar formal en la Mesa.
  • Amor al Aseo y desprecio al Lujo.
  • Inspirarla amor por la Patria y por la Libertad.
     

En 1829 San Martín llegó a Buenos Aires pero no desembarcó porque se negó a tomar partido en las luchas internas. Así, volvió a Europa.

En 1830 dejó Bélgica y se trasladó junto con su hija a Francia. En 1834 compró una casa en Gran Bourg.

 
Sus últimos días
 

Regresó en el año 1829, pero no quiso desembarcar por no tomar parte en las luchas civiles que desgarraban a su país. De vuelta en Europa se estableció definitivamente en la ciudad puerto francesa de Boulogne-sur-Mer. Falleció el 17 de agosto de 1850.

En 1846 ofreció sus servicios a Rosas. Dos años después, se trasladó a Boulogne-sur-Mer.

Fragmento de una carta enviada por el Libertador al Mariscal Castilla, desde Boulogne-Sur-Mer el 11 de setiembre de 1848
Yo serví en el ejército español, en la Península, desde la edad de trece a treinta y cuatro años, hasta el grado de teniente coronel de caballería. Una reunión de americanos en Cádiz, sabedores de los primeros movimientos, acaecidos en Caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada uno al país de nuestro nacimiento, a fin de prestarle nuestros servicios en la lucha, pues calculábamos se había de empeñar. Yo llegué a Buenos Aires, a principios de 1812, fui recibido por la Junta Gubernativa de aquella época, por uno de los vocales con favor y por los dos restantes con una desconfianza muy marcada; por otra parte, con muy pocas relaciones de familia, en mi propio país, y sin otro apoyo que mis buenos deseos de serle útil, sufrí este contraste con constancia, hasta que las circunstancias me pusieron en situación de disipar toda prevención, y poder seguir sin trabas las vicisitudes de la guerra por la independencia. En el período de diez años de mi carrera pública, en diferentes mandos y estados la política que me propuse seguir fue invariable en dos solos puntos, y que la suerte y circunstancias más que el cálculo favorecieron mis miras, especialmente en la primera, a saber, la de no mezclarme en los partidos que alternativamente dominaron en aquella época, en Buenos Aires, a lo que contribuyó mi ausencia de aquella capital por espacio de nueve años.
El segundo punto fue el de mirar a todos los Estados Americanos, en que las fuerzas de mi mando penetraron, como Estados Hermanos interesados todos en un santo y mismo fin.
Consecuente con este justísimo principio, mi primer paso era hacer declarar su independencia y crearles una fuerza militar propia que la asegurase.
He aquí mi querido general, un corto análisis de mi vida pública seguida en América.

José de San Martín

El 17 de agosto de 1850 falleció en Boulogne-sur-Mer. Sus restos fueron repatriados en 1880 y actualmente descansan en un mausoleo contruido dentro de la Catedral porteña.

En casi todas las localidades argentinas hay una plaza, una calle, una escuela o un club con el nombre del Gral. San Martín. Y en muchas, hay monumentos en su nombre (incluso, en 1951 fue inaugurada una estatua de él en el Central Park de Nueva York). Su imagen también está en billetes, monedas y estampillas.

Catedral Metropolitana y Mausoleo, en la Ciudad de Buenos Aires, donde descansan los restos mortales del Gral. San Martín

Catedral de Buenos Aires

Mausoleo

 
Su legado
 

Testamento del Libertador Gral. Don José de San Martín (Transcripción textual - "El sable del General San Martín", Instituto Nacional Sanmartiniano)

París, 23 de enero de 1844

En el nombre de Dios todo Poderoso a quien conozco como Hacedor del Universo: Digo yo José de San Martín, Generalísimo de la República del Perú, y Fundador de su libertad, Capitán General de la de Chile, y Brigadier General de la confederación Argentina, qe. visto el mal estado de mi salud, declaro por el presente Testamento lo siguiente:

Primero. Dejo pr. Mi absoluta Heredera de mis bienes, havidos y por haver a mi única Hija Mercedes de San Martín actualmente casada con Mariano Balcarce.

2º- Es mi expresa boluntad el que mi Hija suministre a mi Hermana María Elena, una Pensión de Mil - frans. anuales, y a su fallecimiento, se continue pagando a su hija Petronila, una de 250 hasta su muerte, sin qe. pa. asegurar este don qe. hago a mi hermana y Sobrina, sea necesarias otra Hipoteca qe. la confianza qe. me asiste de qe. mi hija y sus herederos cumplirán religiosamente ésta mi boluntad.

3º - El Sable que me a acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de satisfacción, qe. como Argentino he tenido al ver la firmeza con qe. ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros qe. tratan de Umillarla.

4º - Proibo el que se me haga ningún género de Funeral, y desde el lugar en qe falleciere se me conducirá directamente, al Cementerio sin ningún acompañamto, pero si desearía, el que mi Corazón fuese depositado en el de Buenos Ayres.

5º -Declaro no deber ni haver jamás debido nada, a nadie.

6º -Haun qe. es verdad qe. todos mis Anelos no han tenido otro objeto qe. el bien de mi Hija amada, debo confesar, que la honrada conducta de esta, y el constante cariño y esmero qe. siempre me ha manifestado, han recompensado con Usura, todos mis esmeros haciendo mi bejez feliz. Yo la ruego continúe con el mismo cuidado y contracción la educación de sus Hijas (a las qe. abrazo con todo mi Corazón) si es qe. a su vez quiere tener la misma feliz suerte qe. yo he tenido; igual encargo hago a su Esposo, cuya honrrades, y hombía de bien no ha desmentido la opinión qe. havía formado de él, lo qe. me garantiza continuará haciendo la felicidad de mi Hija y Nietas.

7º - Todo otro Testamento o Disposición anterior al Presente queda Nulo y sin ningún balor. Hecho en París a Veynte y tres de Enero del año de mil ochocientos quarenta y quatro, y escrito todo el de mi puño y letra.

José de San Martín

Artículo Adicional: Es mi boluntad el qe. el Estandarte que el Bravo Español Dn. Francisco Pizarro tremoló en la Conquista de Perú sea debuelto a esta República (a pesar de ser propiedad mía) siempre que sus Goviernos hallan realizado las Recompensas y honores con qe. me honró su primer Congreso.

José de San Martín