Circuitos Turísticos de SANTA FE
 
Área Fundacional Centro Comercial Circuito Deportivo
Circuito Ecológico en el Campo El Puerto
Espacios Verdes La Costa Costanera
Santa Fe La Vieja Casa de Estanislao López Casa de los Aldao
Catedral Iglesia de la Compañía de Jesús Iglesia Nuestra Señora del Rosario
Iglesia y Convento de San Francisco Tribunales Viejos Estanzuela de Echagüe
 
Área Fundacional

Un recorrido por el casco histórico de Santa Fe puede comenzar por el Paseo de las dos culturas, el cual se halla ubicado en el Barrio Sur. Es importante mencionar que en este barrio comenzó el trazado de la actual Santa Fe, luego de su traslado en 1660 desde el primer emplazamiento en las cercanías de Cayastá. Es por lo tanto el sector más antiguo y tradicional de Santa Fe y aún se aprecian, confundidas con la edificación moderna, viejas casonas de la época colonial, llenas de historias, anidando recuerdos bajo sus descoloridas tejas, conservando aljibes, sauces llorones, jazmines y rejas en sus patios. Es el asiento de los poderes públicos como la Casa de Gobierno, el Palacio de Justicia, o la Legislatura, y de uno de los más pintorescos espacios verdes de la ciudad: el Parque Manuel Belgrano, con su gran lago y donde funciona el Balneario Municipal y el Club Náutico El Quillá. El sector este del barrio está determinado por la Avenida de Circunvalación, que lo separa del Riacho Santa Fe, a cuyas orillas se encuentra el Puerto.

Volviendo al Paseo de las Dos Culturas (3 de febrero y 25 de mayo), podemos decir que reúne 3 importantes museos y el Convento de San Francisco.

El Templo, Convento y Museo de San Francisco (San Martín y Amenábar), que constituye un importante exponente de la arquitectura religiosa del período colonial, y fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1942. El museo encierra una valiosa colección de obras artísticas e históricas, destacándose en él la Sala de los Constituyentes de 1853, con figuras de cera de tamaño natural.

El Museo Histórico Provincial Brig. Gral. Estanislao López (3 de Febrero y San Martín), construido a fines del siglo XVII, en 1943 fue declarada sede del museo que expone tallas de imaginería religiosa, obras pictóricas, platería, porcelanas, muebles, y documentos históricos.

El Museo Etnográfico y Colonial Juan de Garay (25 de Mayo 1470), fue creado en 1940, y exhibe restos arqueológicos del primitivo asentamiento de la ciudad en Cayastá.
A pocos metros de aquí, sobresale la Casa de Gobierno (3 de Febrero 2649), construida a partir de 1911 en el predio que ocupara el Cabildo. Rodeando la Plaza 25 de Mayo también encontramos el Palacio de Tribunales, la Iglesia Nuestra Sra. De los Milagros, construida en 1700, y la Catedral Metropolitana, construcción que data de mediados del siglo XVIII. Continuando hacia el sur hallamos el Centro Cívico frente al lago del Parque General Belgrano; el Anfiteatro Juan de Garay, con capacidad para 2000 espectadores.

Todos estos puntos conforman uno de los principales y estratégicos nudos turísticos de la ciudad, en cuyas inmediaciones se encuentran además,
- la Legislatura Provincial (Gral López 3053), edificio que fue concluido en mayo de 1914, en el solar de la antigua Aduana;
- el Museo de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez (4 de Enero 1510),
- la Estación de Ferrocarril Gral. Mitre, que data de 1891.
- La casa donde viviera el ilustre Gobernador de la Provincia, Brigadier General Estanislao López (Gral. López y 9 de Julio), construida en 1812 en el solar perteneciente a la orden de La Merced, fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942. Actualmente es la sede del Archivo General de la Provincia.
- La Casa de los Aldao (Buenos Aires 2845), data de fines del siglo XVII, plena época

Centro Comercial

Las construcciones coloniales antes mencionadas nos van aproximando al centro comercial de la ciudad, a calle San Martín, donde encontramos:

El Teatro Municipal 1° de Mayo (San Martín 2020), que fuera inaugurado en Octubre de 1905, conserva en su Sala Mayor la araña lumínica que perteneció al Cabildo, y en su cúpula hermosos frescos realizados por Nazareno Orlandi.

El Museo Municipal de Artes Visuales Sor Josefa Díaz y Clucellas, y el Museo de la Ciudad (ambos en San Martín al 2000).
A pocas cuadras de allí, se encuentra el Museo de Ciencias Naturales Florentino Ameghino, situado junto al edificio de la Jefatura de Policía, frente a la Plaza San Martín. Este museo está integrado por secciones de zoología, botánica, mineralogía, geología y paleontología, que exhiben en total alrededor de 6000 ejemplares.
En las inmediaciones del lugar, se destaca el imponente Palacio Municipal, edificio proyectado y construido entre los años 1941 y 1945 para sede del gobierno municipal. Allí funciona además el Honorable Concejo Deliberante.
Si nos dirigimos hacia el este de la ciudad, nos encontramos con el Puerto (27 de Febrero y Alem), que está emplazado sobre la Laguna Setúbal, e integra a la ciudad a los intercambios comerciales del mundo entero.

El Palomar, en la Plaza Colón, muy cerca de la Administración del Puerto, reúne cada tarde gran cantidad de chicos que van a dar de comer a las palomas, y sirve de punto de referencia y orientación al visitante.
A pocos metros de esta plaza, nos encontramos con la Estación Terminal de Omnibus (Belgrano e Hipólito Irigoyen). Desde aquí es fácil trasladarse a cualquier punto de la provincia y del interior del país.

La Estación cuenta con oficina de Informes Turísticos.
Frente a la Terminal se encuentra el Centro de Convenciones y Predio Ferial Municipal Dr. Agustín Zapata Gollán, que es un antiguo edificio que fue rescatado y remodelado, que posee una superficie cubierta de más de 2.500 m2. Este predio se ha convertido en los últimos años en sede de las principales ferias, congresos, convenciones y megaexposiciones de carácter cultural y científico. Cuenta además con un Auditorio

Circuitos Deportivos al Aire Libre

Constituyen también un atractivo y encuentro con la naturaleza los macro espacios verdes del Parque Juan de Garay, Parque Belgrano, Santa Fe Cambio, las ciclovías 1,2 y 3, las pistas de salud, el circuito aeróbico y la pista de skate.

Circuito Ecológico

Parque Manuel Belgrano - Parque Juan de Garay - Parque Federal - Estación Zoológica Experimental (Granja La Esmeralda) - Jardín Botánico "Ing. Lorenzo Parodi" - Costanera - Puerto de Santa Fe - Paseo ribereño.

En el Campo

La provincia de Santa Fe, parte significativa de la llamada pampa húmeda, secaracteriza por contar con un gran número de establecimientos dedicados a las tareas agropecuarias.

Algunos de ellos, abiertos al público, ofrecen al turista la posibilidad de vacacionar en un contexto de singular belleza y tranquilidad, con el sabor genuino de las antiguas estancias del interior.

Santa Fe en el Campo Santa Fe en el Campo
Rodeados por añosos árboles, podrán asistir a las actividades cotidianas del campo como la siembra, cosecha, manejo de hacienda, ordeñe de animales, y otras tradicionales como pialada, doma, yerra. Podrán disfrutar además de cabalgatas, juegos criollos como bochas y corrida de sortija, caminatas, fogones y guitarreadas.

En el marco de magníficas puestas de sol, podrán degustar todos los alimentos en su lugar de origen: miel, dulce de leche, pan casero, huevos, quesos, carne de novillito, cordero, embutidos y demás productos regionales.

El Puerto y sus Alrededores

Un agradable paseo ribereño, la Av. Costanera, constituye un verdadero balcón con vista a la inmensidad de la Laguna Setúbal, y ofrece amplias comodidades como circuitos de ejercicios, campings, asadores, espacios verdes y tradicionales restaurantes de pescado. A veces es posible disfrutar de shows musicales, ferias de artesanías o eventos deportivos.

A lo largo de la Av. Costanera encontramos los monumentos al General López y a Carlos Monzón; el Centro Cultural Los Espejos; el estadio de la Universidad Tecnológica, lugar en el que se desarrollan importantes congresos y competencias deportivas; el Boulevard Muttis y el Centro de Observadores del Espacio (C.O.D.E.).

Espacios Verdes

Santa Fe ostenta además importantes espacios verdes y de recreación.
En el extremo Sur de la ciudad, se halla el Parque Gral Manuel Belgrano, o Parque del Sur, que fue construido a partir de 1940 y constituye un pulmón de la ciudad, con un lago, un balneario y múltiples especies arbóreas. Por otra parte es uno de los circuitos aeróbicos preferidos por los santafesinos.

Otros parques de características y funciones similares son el Juan de Garay, que está ubicado a pocos metros de la pintoresca y arbolada Avenida Freyre; el Jardín Botánico Ingeniero Parodi, predio de 25has. Arboladas con 6000 ejemplares de 250 especies que se constituyen en una auténtica reserva natural; y las ciclovías I, II y III, que arrancan a distintas alturas de Boulevard Gálvez, y se dirigen hacia el Norte.
La ciudad cuenta también con un zoológico experimental autóctono, conocido como Granja La Esmeralda, (Aristóbulo del Valle 8700). Se trata de un centro dedicado al estudio de la fauna regional y los recursos faunisticos en general. Cuenta con una colección de más de setenta especies -entre batracios, reptiles, aves y mamíferos- alojados en instalaciones que intentan reproducir sus ambientes naturales de origen. Su sede es un predio de 13has., muy arbolado, al norte de la ciudad de la ciudad.

En este lugar se puede observar la inmensa variedad de animales, comunes y en vías de extinción, que habitan la llanura litoraleña. Custodiados por expertos, aquí se desarrollan programas de recría avalados y financiados por organizaciones internacionales. Para llegar al lugar, se pueden usar las líneas de colectivos 16 o 10 bis, o bien la interurbana a Monte Vera. Para solicitar visita guiada, llamar al tel. 0342- 469 6001.

La Costa

La provincia de Santa Fe está bañada por numeros brazos del Paraná, como el río Coronda, el Santa Fé, el San Javier, el Colastiné, entre otros. El río abriga una numerosa fauna autóctona así como una vegetación frondosa y colorida, marco ideal para realizar distintas actividades.
El río ofrece diferentes posibilidades, desde los balnearios más urbanos como los de Santa Fe y Rosario, hasta los lugares alejados y semisalvajes, donde los fanáticos de la pesca se internan en arroyos y riachos para ir en busca de dorados, surubíes, amarillos, patíes, moncholos, armados, bogas y otras tantas especies ideles para lafritanga isleña.
Otra opción, para disfrutar de la naturaleza, son los campings, cabañas y bungalows que se encuentran en un conjunto de localidades distribuidas a lo largo de la Ruta Nº 1.

Circuitos Urbanos

Comenzando por el paseo ribereño de la Avenida Costanera , un verdadero balcón sobre la laguna Setúbal. Cuenta con amplias comodades como para instalarse y poder disfrutar de un asadito o una mateada a la orilla de la laguna, lo que se completa con circuitos de ejercicios, ferias de artesanías y eventos deportivos como maratones y regatas. Si optamos por una jornada de sol y playa, el Espigón I y II, Playa Norte, Costanera Este y Piedras Blancas son algunas de las opciones. La afinidad que tiene la ciudad con los deportes acuáticos se ve reflejada en la impotante actividad de sus clubes náuticos ribereños como el Yatch, Regatas, el Náutico Sur y el Quillá.

En febrero la ciudad se convierte en sede del mayor acontecimiento deportivo del año en relación al río, la Maratón Acuática Santa Fe-Coronda. Los mejores nadadores de aguas abiertas del mundo recorren más de 60 km a través del magnífico paisaje de islas, mientras la ciudad vive una verdadera fiesta popular, acompañando a los nadadores a lo largo de todo el trayecto.

Unida a Santa Fe por el Puente Carretero, encontramos la ciudad de Santo Tomé, reconocida por sus balnearios y paseos costeros, así como por el Festival Folklórico Nacional Paso del Salado. Unos kilómetros al sur se ubica Sauce Viejo, centenario pueblo costero en el que se puede practicar la pesca en varios de sus parajes o simplemente disfrutar de un sabroso pescado a la parrilla en alguno de sus pintorescos comedores.

La ciudad de Rosario también ofrece distintas alternativas para disfrutar del paisaje ribereño. El Baleario Municipal La Florida, sitio tradicional de veraneo de los rosarinos desde el Siglo XIX, es actualmente un sitio con todas las comodidades para disfrutar del agua y el sol. La natación de aguas abiertas también tiene un espacio, en este caso en la maratón Puerto Gaboto-Rosario

Una opción interesante y distinta para los amantes de la pesca es la laguna La Picasa, en el suroeste provincial. En una zona donde antes había ganado y cultivos, hoy puede disfrutarse de un incomparable espejo de agua, cuya principal especie es el pejerrey.

La Isla

Alejándonos unos pocos kilómetos de los centros urbano, nos encontramos con sitios semisalvajes donde la flora y la fauna propia de la isla ofrecen un marco ideal para la pesca, el camping o la navegación. La zona del Alto Delta del Paraná -cerca de Rosario- es un paraiso ecológico frente a la costa , con galerías selváticas, riachos y esteros. En los alrededores de la ciudad de Santa Fe a la altura de la Guardia, Varadero Sarsotti, el río Salado, el Colastiné y el Corond a la altura de Sauce Viejo. Los deportes naúticos encuentran aquí también la posibilidad de su práctica, así como el turismo aventura.

La Costanera
Esta elegante zona santafesina se inicia en la avenida 7 Jefes -conocida popularmente como avenida Costanera- donde en su intersección con la calle Castellanos se podrá apreciar el monumento al Brig. Gral. Estanislao López "Patriarca de la Federación". Hacia la derecha se encuentra el puente Nicasio Oroño que cruza la laguna Setúbal y uno de los pilares del ex puente Colgante "Ing. Candioti" cuya estructura fuera seriamente dañada por la inundación de 1983 si bien está proyectada su reconstrucción. Recorriendo la avenida se podrán admirar modernas y atractivas residencias además de un faro y el Centro Observadores del Espacio (CODE) que abre sus puertas al público de lunes a viernes de 10 a 12 y 17 a 21 y los sábados, domingos y feriados de 17 a 21. La entrada es de $ 1 por persona y las delegaciones interesadas en contar con una visita guiada deben comunicarse con antelación al TE 550608 (Sr. Coogan).
Santa Fe la vieja
Tomando por la ruta nacional Nro. 168 y luego por la ruta provincial Nro. 1 se podrá apreciar la zona costera que circunda a la ciudad reflejada por casas de fin de semana y modernos campings complementados por una exuberante vegetación. Se destaca en tal sentido la localidad de San José del Rincón con pintorescas viviendas y tradicionales calles de arena que le otorgan un estilo muy particular. Allí podrá visitarse el Museo de la Costa, la iglesia y el camping comunal que se recuesta sobre el arroyo Ubajay dotado de todas las comodidades necesarias para disfrutar a pleno de la paz del lugar, pudiéndose optar también por la práctica de la pesca y la caza deportiva. Retomando la ruta provincial Nro. 1 a la altura del kilómetro 78 se ubica la localidad de Cayastá, donde podrá descubrirse la historia misma de la ciudad en las Ruinas de Santa Fe La Vieja, antiguo emplazamiento en el que podrá admirarse las huellas del ayer: desde restos fósiles exhumados de nuestros fundadores directos, canoas y otros elementos utilizados por indígenas y españoles que se exhiben en el Museo Fundacional Argentina. También allí se conservan las marcas utilizadas en la primera yerra realizada alrededor de 1576. Allí fundó Juan de Garay la ciudad de Santa Fe sobre el río de los Quiloazas (hoy San Javier) cuyo trazado deja ver la mitad de la Plaza de Armas y las iglesias de la Merced, Santo Domingo y San Francisco.

CASA DE ESTANISLAO LOPEZ - SANTA FE 1812
Calle Gral. López 2792.
Ubicada en el centro histórico de la ciudad, su origen se remonta al año 1812, cuando el Protomédico Manuel Rodríguez adquirió en subasta pública un solar que había pertenecido a la Orden de la Merced, en el que construyó esta casa. En 1819 el Gobernador de la Provincia, Estanislao López, se casó con una de las hijas del Protomédico, y a partir de aquel momento la casa estuvo estrechamente ligada a importantes acontecimientos de la historia de Santa Fe y su máximo prócer. Allí celebró importantes entrevistas con prestigiosos caudillos federales, como Quiroga, Bustos, Rosas, Ibarra y Mansilla. López murió en 1838, y en la casa se instaló la capilla ardiente. Cuando Urquiza visitó Santa Fe en 1852, se alojó en este edificio, donde aún se conservaban muebles, objetos y cuadros que pertenecieron al brigadier López. En 1872, los herederos de López vendieron la propiedad. No obstante haberse modificado sustancialmente su imagen en las últimas décadas del siglo XIX, es el principal rastro material de un período clave de la historia santafesina.

La casa responde a una arquitectura común en la Santa Fe pos-colonial, con patio central y cubierta de azoteas, diferente a las que caracterizaron las viviendas de la época de la Colonia, ya que omite las típicas galerías de tradición española e incorpora interiores más introvertidos. Los muros de la planta baja son de adobe y los de planta alta -ampliaciones posteriores a 1870- son de mampostería de ladrillos. En la parte posterior, donde se ubicaba la huerta, se conserva un muro de tapia, resabio de las construcciones mercedarias. La fachada, de lineamientos clasicistas, no corresponde al momento de la construcción original; la incorporación de la ochava es un síntoma de la adecuación del edificio a la nueva situación urbana. Actualmente la casa es sede del Archivo General de la Provincia.

CASA DE LOS ALDAO - SANTA FE 1711
Calle Monseñor Zaspe (ex Buenos Aires) Nº 2861.
Está ubicada en el centro histórico de la ciudad y es uno de los escasos exponentes de la arquitectura doméstica del período hispánico que se conserva en el país. El proyecto de la casa, que se remonta al año 1694 en que Bartolomé Márquez contrató a Juan de Vera y Luján, sirvió de base para la definitiva construcción terminada en 1711 por Juan Antonio Márquez Montiel. En 1930 pasó a Josefa Aldao, última descendiente de la familia, de la cual la casa tomó el nombre desde fines del siglo XVIII. En la actualidad se conserva sólo una pequeña parte de la vivienda original, construida con paredes de tapia, cubierta de tejas sobre estructura de madera y con un cielorraso de yeso con motivos fitomorfos.

 El edificio de dos plantas, de aspecto señorial, rememora las casas del paisaje andaluz. Dentro de la austeridad de una fachada encalada se destaca la presencia del balcón con galería y tejaroz, y un dintel con la inscripción "Año - Jesús, María, Joseph-1711" labrada en sobrerrelieve. Actualmente luce un patio anterior, totalmente enladrillado, en donde se destaca un sobrio aljibe. El patio remata en una verja de hierro sobre la línea municipal. En la actualidad es sede de la Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe.

CATEDRAL METROPOLITANA - SANTA FE Mediados S. XVIII
Calle Gral. López Nº 2672.
La Catedral Metropolitana tiene su sede en la antigua Iglesia Matriz de Santa Fe, fundada por Garay como parroquia de españoles, bajo la advocación de Todos los Santos. Mudada la ciudad a su actual emplazamiento, la iglesia parroquial fue uno de los primeros edificios que se levantaron en el actual casco histórico, hacia fines del siglo XVII. A mediados del siglo XVIII se decidió levantar un nuevo edificio que superara las falencias arquitectónicas del primero. Entre 1747 y 1751 empezó a levantarse la actual Iglesia, de tres naves con cielorraso de caña, paredes de tapia y una torre campanario. Los primeros cambios datan de 1832 y 1834, cuando se construyó la actual fachada en estilo neoclásico italiano, obra del arquitecto catalán Juan Roque.

La parte inferior de la misma está enmarcada por cuatro pilastras que sostienen un entablamento con metopas y triglifos, enfatizando los tres grandes accesos al nartex con arcos de medio punto, en correspondencia con las tres naves de la Iglesia. El acceso central, de mayores dimensiones, está coronado por un frontis triangular. Esta composición se completa con dos torres campanarios, rematadas por cupulines revestidos con azulejos de Pas de Calais. En 1897 la Iglesia se convirtió en Catedral, y en 1934, en Catedral Metropolitana. A partir de 1940, se emprendieron obras para adecuar la iglesia a su nuevo rango. Se ejecutaron los cielorrasos de falsa bóveda de cañón corrido en la nave central, y de falsas bóvedas de aristas en las naves laterales. El transepto fue añadido en 1940. Las últimas intervenciones se realizaron después de 1982, al eliminarse la antesacristía y la contrasacristía, para ser convertidas en capillas

IGLESIA DE LA COMPAÑIA DE JESUS - SANTA FE Fines S. XVII
Calle San Martín Nº 1540.
En el Catalogus Rerum de 1697 consta que se comienza a construir el conjunto jesuítico. La obra quedó concluida en 1700, fecha en que se prestan servicios litúrgicos y de catequesis. La construcción presentaba serias falencias, y en 1734 el arquitecto Hermano Schmidt se ocupó de mejorar los techos. Este impulso inicial fue completado con la construcción de la torre en 1755. Después de la expulsión de la Compañía de Jesús en 1767, la iglesia fue administrada por la Junta Provincial de las Temporalidades. En 1793 fue cedida a la Orden Mercedaria, que trasladó allí la Iglesia de la Merced. Los mercedarios se extinguieron en 1848, pasando la propiedad al gobierno de la provincia de Santa Fe, que gestionó el regreso de la Compañía de Jesús.

 Producido éste en 1862, se le devolvió la Iglesia y el Colegio. De estilo colonial, originalmente tuvo una sola nave. En 1936 sufrió importantes alteraciones: se le agregaron dos naves laterales, con arquerías abiertas hacia la nave central. Se reemplazó la bóveda de madera por la actual, de yeso. En la fachada, cuyo aspecto no fue modificado, se destaca el cuerpo central que enmarca el portal de acceso, rematado, dentro de su primitivismo y sencillez, por un juego de curvas y contracurvas al modo barroco. En el interior, son notables el retablo mayor, los confesionarios y el lienzo de la Inmaculada Concepción, pintado, se cree, en la vieja capilla de Cayastá, por el Hermano coadjutor Luis Berger (quizás, la pintura más antigua del país). Cuando en 1936 ese lienzo fue coronado, la Iglesia trocó su nombre por el de la advocación mariana original.

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO Y CONVENTO DE SANTO DOMINGO - SANTA FE S. XIX
Calle 3 de Febrero Nº 2811.
El conjunto, que constituye uno de los más acabados ejemplos de la arquitectura religiosa decimonónica de Santa Fe, forma parte del casco histórico ubicado en el Barrio Sur de la ciudad. En 1805, se inició en el solar primitivo la construcción de un nuevo templo que sucedía a otros dos, más precarios, construidos por los dominicos durante el siglo XVIII, luego del traslado de la ciudad en 1650. A cargo estuvo el maestro albañil Antonio Barquero, en base a planos llegados de Buenos Aires.

Esta obra quedó paralizada en varias oportunidades, hasta concluirse la actual Iglesia, construida entre 1892 y 1905, según el proyecto definitivo del arquitecto Juan Bautista Arnaldi. El conjunto religioso presenta rasgos de la ciudad vieja, con el chato perfil del convento recluido en el corazón de la manzana, y de la ciudad nueva, con la renovación monumental de la iglesia, en estilo neoclásico italiano. Ésta se destaca por su escala y lenguaje clasicista, con sus esbeltas torres y cúpula majestuosa, dentro del contexto homogéneo del barrio. El templo posee una sola nave de 75 metros de largo, cubierta por una bóveda de cañón corrido, con un crucero rematado en una cúpula sobre tambor de peculiares proporciones. El espacio interior, de riguroso planteo academicista, cuenta con vitreaux que representan distintas escenas de la vida de Santo Domingo de Guzmán y de otros dominicos. Se destacan sus cuatro confesionarios de cedro tallado, la imagen de Jesús Nazareno, ubicada en la entrada, y los muros decorados al fresco, en 1918, por los artistas Juan Cingolani y Juan Marinaro. En el presbiterio se hallan las sepulturas de personalidades de la provincia. Integrando también el conjunto histórico, el Convento de los Dominicos ocupaba antiguamente casi la totalidad de la manzana, y los claustros se alternaban con huertas y plantaciones de frutales. A partir del siglo XIX, el amplio predio se fue subdividiendo y se redujo el área del Convento. De éste se conserva el claustro principal, reconstruido entre 1906 y 1912, con galerías de arcos rebajados que delimitan las salas de uso comunitario y las celdas . En una de ellas se alojó el general Belgrano, cuando llegó a Santa Fe en 1810 y planificó la Marcha al Paraguay. Allí, a raíz de la adhesión de los santafesinos a la causa de Mayo, dio el título de Noble al Ayuntamiento.

IGLESIA Y CONVENTO DE SAN FRANCISCO - SANTA FE Fines S. XVII
Calles Amenábar y San Martín.
Es uno de los más antiguos y relevantes conjuntos religiosos de la ciudad de Santa Fe. Ocupa un amplio predio que antiguamente abarcaba una manzana del área histórica y hoy ha quedado incorporado en el trazado del Parque del Sur de la ciudad. La construcción del conjunto franciscano se inició con un primer templo precario a mediados del siglo XVII, al trasladarse la ciudad de Santa Fe al sitio actual. En 1673 comenzó a levantarse el templo que se conserva, terminado en 1688.

 Las obras del convento siguieron por varios años. Hacia fines del siglo XIX, el frente del edificio fue sustancialmente modificado, con un trazado italianizante. La ciudad, en su impulso progresista, quería borrar las huellas de la urbe colonial y la transformación de las fachadas es un ejemplo de ello. En 1938, el arquitecto Angel Guido respetó la nueva fachada pero trató de devolverle al interior su aspecto original. Entre 1949 y 1952, ya declarado el conjunto monumento histórico nacional, el arquitecto Mario Buschiazzo, apoyado en la documentación gráfica, devolvió al conjunto la imagen colonial. La iglesia, con planta de cruz latina, es de una sola nave con galería en el lateral derecho. Los muros, de gran espesor, fueron construidos con el sistema de tapia o tierra apisonada, reforzada con hiladas de piedra sobre cimientos del mismo material y están revocados con barro y encalados. La cubierta de tejas se apoya sobre horcones de madera incorporados a la tapia. En su fachada sencilla, con escasa decoración se destaca la torre adosada al costado izquierdo, desfasada del plano, articulando el frente de la iglesia con el ala del Museo, que está integrado al convento. Lo más atrayente del interior es el magnífico artesonado del cielorraso, en madera ensamblada sin un solo clavo, de inspiración mudéjar. El coro, sobre el acceso, está trabajado con la misma calidad artesanal y estilística. Este trabajo en madera es un ejemplo único en la arquitectura colonial americana. En el templo está enterrado el Brigadier General Estanislao López, y en la sacristía se conserva el Cristo ante el cual juraron los constituyentes de 1853. A la izquierda de la iglesia, se ubica el convento, de escala doméstica, que incluye un patio rodeado por corredores y celdas. Atesora notables reliquias históricas. En el Museo del Convento de San Francisco son dignas de admirar las imágenes de vestir del Nazareno, donada en 1653 por la reina María Ana de Austria y otra de la Inmaculada Concepción, ofrendada en 1642, por la hija de Juan de Garay, mujer de Hernandarias.

TRIBUNALES VIEJOS DE SANTA FE 1869
Calles 9 de julio y Moreno
Edificio de estilo italianizante, por su significativa arquitectura contribuye a definir el carácter del casco histórico de la ciudad. En la fachada, enfatizando el ingreso, se destaca una composición ornamental de elementos escultóricos y pilastras almohadilladas. Tiene un cuerpo principal sobre la calle 9 de julio, y, perpendiculares a éste, tres alas que definen dos patios, bordeados por galerías con arquerías de medio punto. Estos patios configuran una de las tipologías espaciales más características de la arquitectura de la región.
Desde 1977 funciona aquí la Escuela Provincial de Artes Visuales "Profesor Juan Mantovani".

ESTANZUELA DE ECHAGÜE - SANTA FE Principios S. XIX
A 7 km. por la Av. Gral. Echagüe s/n, camino a Guadalupe, a 1 km. al norte del cruce de la Av. Gral. Paz.
Fue la residencia de verano del Brigadier Pascual Echagüe, que gobernó Entre Ríos y Santa Fe, entre 1832 y 1851. La propiedad, ubicada en el distrito que desde la época colonial se conoce como Guadalupe, al noroeste del centro de la ciudad de Santa Fe, tuvo originariamente todas las construcciones típicas de un establecimiento rural, de las que hoy sólo se conserva el casco principal.

En 1843 el Brigadier Echagüe la compró a don Pedro de Larrechea, y en la escritura de venta se hace referencia a una casa en estado ruinoso. La casa consta de tres grandes habitaciones cuadradas dispuestas en hilera, formando un solo cuerpo rodeado en sus cuatro lados por galerías; el pesado tejado está sostenido por una estructura de palmas y se prolonga desde la cumbrera, sin interrupciones, hasta los bordes de las galerías este y oeste, en tanto que por sus lados menores lo interrumpen parapetos de perfil curvo, reforzados con una doble moldura que constituye uno de los escasos detalles ornamentales del austero edificio. Los muros, de noventa centímetros de espesor, son de adobe, asentados sobre ladrillones de tierra cocida. La amplitud y proporciones de las galerías, en relación con el cuerpo central, las convierten en elementos fundamentales de esta arquitectura sencilla. Respecto de la baja altura de las mismas, se supone que obedecería a la necesidad de protección, puesto que impedía que un asaltante montado a caballo, mediante ancazos, pudiera violentar las puertas de acceso. Por su ubicación sobre una de las líneas de penetración a la ciudad, la estanzuela fue escenario de numerosos malones indígenas, y en sus inmediaciones se instalaron dos fortines y se construyó un largo foso defensivo. Después de Caseros, Echagüe partió con Rosas a Inglaterra, y la estanzuela fue embargada. En 1857 la propiedad fue restituida a Pascual Echagüe, y a su muerte la heredaron sus descendientes, de apellido Funes. En 1943 las tierras fueron expropiadas por el Ministerio de Guerra, que instaló en el sitio el Grupo de Artillería de Defensa Antiaérea 121.