RESERVA NATURAL ESTRICTA EL LEONCITO

UBICACIÓN: Sudoeste de la provincia de San Juan, Dpto. Calingasta, sobre los faldeos occidentales de la Sierra del Tontal.

HISTORIA-ANTECEDENTES DE SU CREACIÓN: El área formaba parte de la Estancia El Leoncito (aún hoy puede verse el viejo casco construido en adobe), que fuera utilizada como puesto de avanzada militar entre los años 1814 y 1818 por el Ejército de los Andes, conducido por el Gral San Martín. Desde allí, el Estado Mayor del Ejército de los Andes, junto a los Jefes de las Divisiones del Ejército Chileno, controlaban la marcha de las tropas que cruzaban hacia Chile por el Valle del Río de los Patos. También el área es fue durante mucho tiempo utilizada por la población local a través de una antigua senda que une la ciudad de San Juan con el Valle de Calingasta, llamado "Camino del Tontal". Desde el año 1965 se iniciaron en el área las observaciones astronómicas, ya que el sitio presenta una diafanidad y transparencia atmosféricas tales que garantizan excelentes observaciones del espacio la mayor parte del año. La tierras pertenecían entonces a la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación. Parques Nacionales demostró interés en el área ya que en la misma existen ecosistemas aún no protegidos dentro de su sistema. Los primeros en apoyar la iniciativa de conservación del área fueron los mismos astrónomos, ya que constituye la única forma de garantizar la calidad atmosférica.

FUNDAMENTOS DE SU CREACIÓN: Proteger una muestra de la naturaleza típica de la Precordillera Sanjuanina, así como asegurar la calidad del ambiente para la realización de observaciones astronómicas.

DESCRIPCIÓN GENERAL: La Reserva abarca desde el Valle de Calingasta a 1.900 mts. por el oeste, hasta el filo de las Sierras del Tontal por el este, por lo que hallaremos distintos tipos de ambientes a medida que ascendemos en altura. En el sector oeste de la Reserva se encuentra una comunidad típica del Monte: el Retamal, arbustal de Retamos, que deja la mayor parte del suelo descubierto. Hacia el este, a medida que se asciende, se encuentra otra vegetación también típica del Monte. Junto a los arroyos de extiende el Bobadal, y sobre las áridas lomadas, crecen extensos jarillales. Allí construye sus galerías subterráneas un pequeño roedor: el Tuco-tuco. Continuando hacia la Sierra del Tontal, a 3.000 metros de altura, se hallan extensas planicies con especies típicas de la Puna como la Tolilla, arbusto de gruesa base leñosa, o el Ajenjo, planta perenne de uso aromático-medicinal. El Chinchillón habita los faldeos rocosos de las sierras, donde además se destaca una hermosa cactácea de forma esférica y largas espinas blancas, es la Lobivia Formosa. Todos los ambientes están habitados por tropas de Guanacos y Suris Cordilleranos, conocidos localmente como "Avestruces". Ambas especies encuentran seguro refugio en la Reserva, ya que han sido perseguidos desde tiempos históricos. En las planicies existen zonas más húmedas, donde el agua se acumula y la vegetación crece con más vigor. Son las "Vegas" o "ciénagas" que concentran a la fauna silvestre de la zona. Allí pueden observarse bandadas de la vistosa Loica o Pecho Colorado, cuyos machos tienen el pecho de color rojo, Remolineras, Dormilonas, Agachonas, Palomas, etc. Sobre las partes más altas de la Sierra del Tontal se encuentran comunidades típicas altoandinas, como los pastizales de Corión. En estas altura viven numerosas especies de plantas y lagartijas, las cuales son endémicas de la zona, o sea que no se las encuentra en otro sitio.

PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN: A pesar de ser una zona escasamente poblada, posee algunos problemas originados por la acción humana. Antes de la creación de la Reserva, la vegetación de las vegas era muy ramoneada por el ganado doméstico (vacas y caballos, principalmente). Una vez extraído el ganado la vegetación se recuperó notablemente cambiando el aspecto del paisaje. Los cazadores furtivos también asolaban la zona en busca de Guanacos y Suris. Hoy en día gracias los controles impuestos ya no se producen cacerías dentro del área. Los amantes del motociclismo aventura realizaban frecuentemente travesía dentro del área, aprovechando la existencia del Camino del Tontal que une la ciudad de Barreal con la de San Juan. La destrucción de la frágil flora y la erosión consecuente del suelo motivaron a prohibir el ingreso de los motociclistas.

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS/PALEONTOLÓGICOS: El Leoncito posee tres yacimientos paleontológicos y varios testimonios arqueológicos, como pinturas rupestres y tramos del famoso "Camino del Inca" de tiempos precolombinos. Este último puede verse desde las primeras estribaciones de la Sierra del Tontal, mirando al valle de Calingasta.